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Estatismo es Corrupción

Estatismo es Corrupción

Por: José Hugo Antelo

 

Podemos entender la corrupción como el acto de corromper o corromperse, es la situación o circunstancia en que los funcionarios públicos u otras autoridades públicas están corrompidos. Esta palabra (corrupción) se encuentra en boca de todos los bolivianos e incluso, de todos los latinoamericanos, puesto que, consideramos comúnmente que la corrupción es la causa de todos los males en nuestra sociedad, y que haciendo una nueva “ley contra la corrupción” o un “ministerio de transparencia” vamos a solucionar el problema y vamos a vivir en la “Utopía” de Tomás Moro. Que equivocados estamos.

El problema de la corrupción no va a terminar nunca si no le damos el correcto enfoque a la problemática. Demonos cuenta que, la corrupción no es causa, sino producto del verdadero problema. Ese problema es el mismo que aqueja a toda la región latinoamericana: el Estatismo.

Nicolás Márquez, abogado y escritor de nacionalidad argentina dice en relación a la corrupción y el estatismo: “La corrupción es y siempre será proporcional al estatismo. Si tenemos un Estado enorme, entonces la corrupción será igual de grande, porque si tenemos un Estado grande, este crea la oportunidad al burócrata parasitario de poder sacar fondos públicos y depositarlos en sus bolsillos”. Cuánta razón tiene Márquez. Pero el no dice que con reducir el tamaño del Estado entonces mágicamente la corrupción va a desaparecer, sino que ésta bajará sustancialmente en cantidad. Siempre y cuando haya Estado, habrá corrupción, porque la corrupción se refiere a autoridades y funcionarios públicos.

Ahora, si bien la propuesta de reducir el tamaño del Estado para reducir el nivel de corrupción es muy buena, y aparte ha sido comprobada empíricamente como válida y certera en otros países con un gobierno limitado (Dinamarca es el país menos corrupto del mundo y tiene un Gobierno limitado), tenemos que buscar otras propuestas para reducir aún más el nivel de corrupción. Aquí también entra un atributo muy importante de un Estado de derecho: la división de poderes.

El fin de que haya una división entre los tres poderes del Estado (en Bolivia se inventaron un cuarto que es totalmente inoperante) es de que entre esos poderes se equilibren y fiscalicen entre sí. Por ende, si hay actos de corrupción dentro del poder ejecutivo, este será llevado ante la justicia de una manera efectiva por el poder legislativo que es quien fiscaliza al ejecutivo.

En fin, aparte de las medidas contra la corrupción nombradas aquí podemos encontrar otras que también pueden ser efectivas pero las que mostré en el presente artículo son las que yo considero las mas importantes. Y sobre todo, si queremos erradicar la corrupción tenemos que darle el enfoque correcto. El nivel de corrupción presente en un país es del mismo tamaño del Estado. Reduzcamos el tamaño del Estado y podremos tachar de la lista a la corrupción como problema latente en Bolivia. Digamos no a la corrupción, digamos no al Estatismo.

 

*La opinión del autor no constituye una posición oficial de la Fundación Nueva Democracia.

Modificado por última vez en Miércoles, 02 Enero 2019 21:07