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Libertad colectiva ante la individual.

Libertad colectiva ante la individual.

Por: Claudia Pers

 

¿El Individuo debe actuar según sus intereses?


En latinoamericana las personas estamos acostumbradas a pedir, exigir y sobre todo a  envidiar el éxito ajeno a tal punto de que existen aquellos que en su mayoría son "odiadores del progreso personal" como los llamo yo, la costumbre del conformismo es lo que hace reinar a la ineficiencia. Es la traba que en imposible negar en nuestro día a día.

La envidia y rencor ante el progreso que va surgiendo en el día a día refiriéndose a una sociedad de éxito constante al aplicar lo que algún día indicó Adam Smith sobre la Mano Invisible: "la capacidad de una economía de mercado en obtener automaticamente el máximo bienestar social a través de la búsqueda del propio interés" en donde el orden del mercado en conjunto con la ley de oferta y demanda se nivelan funcionando de la mejor manera, dejando ser en esencia el libre mercado.

El momento en que el estado impide y regula por demás los mercados con leyes y precios establecidos que no son los correctos, elimina competencias y deja sólo las nacionalizadas es cuando se lleva a una muy mala economía de libre mercado en donde se corta la libertad de cada individuo imponiendo por delante a la del colectivo.

El problema recae en no dejar de exigir la libertad necesaria para que fluya el orden natural de las cosas. El tiempo que un individuo invierte en producir bienes o servicios para así este llegue a satisfacer sus intereses haciendo que las otras personas en busca de buscar satisfacer sus necesidades compren al precio que cada uno cree correcto pagar por ellos es netamente libre mercado imponiendo al individuo antes que la masa como se había mencionado anteriormente.

Cuando se promueve el interés personal la sociedad es más eficiente que cuando se promueven el colectivo. Los productos y servicios son de mayor calidad y siempre tienden a la competencia que otorga la oferta y demanda.

Entra en caso la cuestión de cómo garantizar la libertad de los individuos dentro de un grupo ya que es inevitable que dentro de una sociedad los individuos tienden a organizarse en masas. Haciendo mención que el último destinatario de los derechos humanos no son los grupos, sino las personas, los individuos específicamente miembros de estos grupos. Es ésta una cuestión que, al igual que cualquier otro caso en el que se producen conflictos entre diversos derechos, debe resolverse en el marco de las reglas ya dadas en un estado con democracia que otorgue estas reglas.

 

*La opinión del autor no constituye una posición oficial de la Fundación Nueva Democracia.

Modificado por última vez en Viernes, 05 Octubre 2018 20:07