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´´No ataquen los tanques ni combatan los soldados, corrompan las mentes``

´´No ataquen los tanques ni combatan los soldados, corrompan las mentes``

Por: Rodrigo Mundaka

 

Los últimos días las redes sociales se llenan de mensajes proclamando actos de coraje y en muchos casos buscando el enfrentamiento. Se busca un responsable de la situación en la que vivimos y todos damos diferentes soluciones, pero claro detrás de una pantalla. Y no está mal, no creo que sea necesario que todos salgamos a ser políticos o la vida pública, pero si debemos entender que esta crisis no es algo puntual sino un trabajo largo y arduo de la izquierda, en el cual el neo-marxismo mediante su revolución cultural han tomado el pensamiento de la sociedad en general. Pero: ¿Qué es la revolución cultural? Marx entendía que la economía era la base de la sociedad y ésta dominaba la cultura, pero mediante la Escuela de Frankfurt y sobre todo el pensamiento de Antonio Gramsci, estos conceptos dan vuelta. Se entiende que la cultura es la base para la transformación de la sociedad y así de la economía. Esto se puede resumir en palabras de Gramsci: ´´No ataquen los tanques ni combatan los soldados, corrompan las mentes``.

Por eso, lo que pasa a Bolivia no se arregla de raíz con marchas, protestas o tomando instituciones, esto solo pueda llegar a ser una salida temporal. Se debe luchar en el mismo campo donde lo hace la izquierda, en el mundo de las ideas. Este mundo que forja nuestra cultura, el cual está representada bajo valores que dieron forma la civilización occidental: derecho romano, filosofía clásica y valores judeo-cristianos. El marxismo necesita destruir este orden para implementar uno nuevo, es necesario crear un hombre nuevo.

Todo esto se evidencia cuando en el ámbito público muy pocas personas se definen como liberales o de derechas porque son palabras cargadas de una negativa por la izquierda, o lo común que es ver a jóvenes con poleras del Che leyendo a Marx pero nadie conoce autores como Hayek, Misses o Menger.

Es natural que, la gran mayoría de la sociedad sea pragmática, que desee una solución inmediata y tienen razón; se necesita una salida rápida porque Bolivia agoniza, se muere, pero debe ser acompañada por un cambio profundo de las ideas políticas. Porque si no nos vamos a volver a encontrar con una ideología encarnada en el pensamiento abstracto de la sociedad, independiente de su filiación política. Que tiene apoyo en sus bases: los indígenas y clases obrera, las cuales les dan el voto duro a la izquierda, pero no entienden por qué, ya que su relación es contradictoria. Pues el pueblo indígena tiene la lucha de clases llevada a dualismo de indígenas y no indígenas, y la clase obrera mantiene el discurso obsoleto de proletario y la burguesía. Es decir, unió mediante el discurso político dos realidades que no tienen ninguna conexión pues el indígena necesita de propiedad privada, capital, comercio y demás realidades empresariales para desarrollarse, las cuales la clase obreras niega pues marca el enfrentamiento de clases marxista tradicional.

Habrá que manifestarse en marchas, ánforas y redes sociales, serán acciones importantes pero momentáneas, sino entendemos que el mundo de las ideas no está de nuestro lado, que no existen intelectuales de derechas, conservadores o liberales serios o si las hay son muy pocos y no tiene espacios en la opinión pública. El gran ejemplo es Nicolás Marquéz y Agustin Laje, autores del ¨Libro negro de la nueva izquierda´´, los cuales estuvieron en Bolivia y no salieron en ningún periódico o medio de comunicación. Pero no todo está perdido, existen reservas morales importantes: la Iglesia Católica Boliviana, admirada en el extranjero por su pensamiento fiel a la doctrina, fundaciones como Nueva Democracia, Estudiantes por la Libertad, La Casa de la Juventud y entre otros. Hoy más que nunca Chesterton tiene razón al dejar escrito: ´´A cada época la salva un pequeño puñado de hombres que tiene el coraje de ser intelectuales´´.

 

*La opinión del autor no constituye una posición oficial de la Fundación Nueva Democracia.