Telf:(+591)(3) 3353357
Email: info@nuevademocracia.org.bo
C/Velasco N° 700 Edif. La Riva Of. 301

Los salarios y la quiebra nacional

Los salarios y la quiebra nacional

Los salarios y la quiebra nacional

 

POR: Álvaro Puente

Gobierno y sindicatos están sentados alrededor de una mesa. Conversan sobre los nuevos salarios. No está en el tapete emprender mejores rumbos ni crear aparatos productivos, que no tenemos. Simplemente pueden permitir que continuemos luchando o pueden volver inútiles todos los esfuerzos. Es posible que valga la pena esforzarse o que nos hundamos sin remedio. En la av. Piraí acaba de cerrar sus puertas un enorme restaurante que nos sacaba de apuros. A la puerta del trabajo muchos comíamos rico y sano. Atendían bien y eran limpios. No hace mucho que se llenaba a diario. Los camareros parecían lanzaderas incansables que no alcanzaban a escucharnos a todos. Poco a poco se fue vaciando. Antes cerró sus puertas la sucursal de El Cristo. Ahora la del barrio, la que quedaba. Por una parte, ellos tuvieron que subir los precios para obedecer los decretos del Gobierno. Por la otra, la gente tiene cada mes menos dinero para pagar un restaurante. Dicen los comerciantes que venden una quinta parte de lo que vendían. Más tarde o más temprano, terminará cerrando la mayoría.

 

La COB pide un salario mínimo más alto que en Europa. Solicita aumentos inmensos para todos. Como niños caprichosos lo exigen con pataleta y amenazas. Ni por un momento se preguntan si es posible. Se imaginan que detrás de la puerta de cada empresinga hay una inmensa bolsa inagotable y que viene cada noche papá Noel a llenarla. En pedir no hay engaño. Los que no tienen derecho a tanta ignorancia son los gobernantes. Hasta ahora han dado órdenes como si los principios científicos de la economía se pudieran manejar por decreto. Al principio les llegaba un chorro de dinero que disimulaba las metidas de pata. Ahora, con los precios a nivel europeo, con el gas barato y con la producción a nivel africano, nos vamos a pique. Como el restaurante, todos se resisten a cerrar, pero acabarán cayendo uno tras otro. Nuestro paternalista gobierno dijo sí todos los años a más de lo que debía. Año a año fue matando nuestra economía y ahora que agoniza puede darle el tiro de gracia.

 

Como hay leyes físicas que dicen que las cosas caen al suelo, también hay leyes de una ciencia económica que determina cómo crece y cómo muere la economía de una sociedad. Determina las condiciones en que se puede generar riqueza y las circunstancias en que se agota el dinero. Nuestro problema es que comprenda nuestro presidente que ni la física ni la economía obedecen a sus decretos. Es él quien debe obedecer a la ciencia. Si no lo hace, continuaremos nuestra marcha hacia el fracaso.

 

 

Modificado por última vez en Jueves, 13 Abril 2017 20:19