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Libertad de Expresión y Democracia

Libertad de Expresión y Democracia

Por: Carla Patricia Sánchez

 

Libertad de expresión y democracia ambas expresiones o términos, están ligados el uno al otro, esto quiere decir que ambos deben estar presentes para la existencia de cada uno por separado.
Se llama "libertad de expresión" al derecho a expresar libremente las opiniones y convicciones políticas. Es fácil entender que sin libertad de expresión no puede haber democracia, pues toda democracia supone el derecho de los ciudadanos a participar en el gobierno y este derecho no se podría ejercer si los ciudadanos no pudiesen expresar libremente sus opiniones y convicciones políticas. En este sentido, los ataques a la libertad de expresión por parte de particulares o de los poderes públicos pueden ser considerados ataques a la democracia.

No obstante, en un Estado de Derecho, la libertad de expresión de los ciudadanos, como el resto de sus libertades, se haya sometida a la ley. Lo que quiere decir que no se puede expresar o decir cualquier cosa: no se puede hacer apología de la violencia, del terrorismo o del genocidio, ni se puede dañar la dignidad de otros ciudadanos. En un Estado de Derecho, sin perjuicio de la libertad de expresión de todos los ciudadanos, la ley determina lo que no es legítimo expresar públicamente.

La libertad de expresión fue reconocida como derecho, en la declaración universal de derechos humanos, en su Art. 19. El filósofo Alemán Immanuel Kant sostenía que la libertad de pensamiento puede y es ilimitada, pero que la expresión de la misma tiene limitaciones, es decir que para ejercer nuestro derecho a la libertad de expresión debemos cumplir algunas condiciones, no abusar de nuestra libertad, no incurrir en delitos haciendo uso de nuestra libertad, cumplidas las condiciones, para Kant, la libertad de expresión era el único camino a un futuro pacifico.
Como se asocia nuestro término “Libertad de expresión” con la democracia, el primer término es el pilar fundamental de la Democracia, pues en este se sustenta la opinión pública, la razón, la crítica y el estudio, sin ninguna clase de perjuicio, daño y persecución por ejercer dicho derecho. Una sociedad con un alto nivel de respeto a la libre expresión siempre podrá gozar de un buen nivel de satisfacción publica, porque al respetarse la opinión pública, la administración siempre podrá o siempre que quiera escuchar, podrá corregir y retomar el buen camino de gobierno, pues gozara del respaldo de las universidades, es decir del campo académico y científico que sin temer de por su trabajo o vida, podrá brindar las soluciones que la sociedad necesita para cada instante de su desarrollo.

El problema deriva en que cuando la libertad de expresión se ejerce sin equidad en los hechos, la veracidad queda hecha añicos y se plantea la perplejidad de que son los medios de comunicación quienes pretenden ejercer el poder de hacer valer su verdad absoluta.

Desde Gobernantes, políticos, periodistas hasta el ciudadano común, cuando se realiza un mal uso de la libertad de expresión, con falsa información, difamación, insultos y otra forma de causar daño verbal y malintencionado hacia un fin personal se dañara la confianza mutua que como sociedad debiéramos de tener el uso responsable de esta libertad, mantendrá la confianza y la seguridad de la opinión publica en buenos niveles satisfactorios.

La libertad de expresión es un fundamento de la “tolerancia, el pluralismo y el espíritu de apertura, sin los cuales no hay sociedad democrática”. La democracia y la libertad de expresión están en una relación indisoluble. Permite la formación de una opinión pública libre, es conociendo todas las opiniones existentes sobre un tema que se pueden formar ideas propias. De no ser así, los ciudadanos estarían condicionados por una información parcial, lo cual es típico de los regímenes totalitarios. Por ello, la libertad de expresión ha sido entendida de manera muy amplia.
A pesar de su fundamental importancia en una democracia, la libertad de expresión es un derecho no absoluto, susceptible de limitaciones y no puede ser utilizada para ir en contra de los valores democráticos. En este sentido, la libertad de expresión nunca puede ser utilizada para justificar el uso de la violencia

„Uno de los castigos por rehusarte a participar en política, es que terminarás siendo gobernado por hombres inferiores a ti“– Platón.

 

*La opinión del autor no constituye una posición oficial de la Fundación Nueva Democracia.